|
Espiral del silencio http://es.youtube.com/watch?v=yBxhaOrhHAw http://es.youtube.com/watch?v=ykaxlTZpfCs La espiral del silencio Este concepto tiene su origen en la teoría sobre la opinión pública desarrollada por Noelle-Neumann (1974, 1984, 1991). Implica la interacción de cuatro elementos fundamentales: los medios, las opiniones y creencias personales, la comunicación interpersonal, y las relaciones sociales. Por consiguiente se trata de la red de relaciones que tejen las opiniones de los individuos, donde los medios son, junto a las relaciones con los demás, la clave en su configuración. La espiral del silencio alude a una concepción en la que
Por tanto, Noelle-Neumann parte de la constatación siguiente: Los individuos observan la realidad social y perciben ciertas tendencias o corrientes de opinión como mayoritarias. Este clima de opinión o sentir mayoritario hace que la gente se pliegue a él por temor al aislamiento. Es decir, evalúan el entorno dominante en cuanto a la distribución de opiniones para hacerse una idea de las que se fortalecen y las que decaen y poder exponer sus puntos de vista públicos. Noelle-Neumann afirma también que si una opinión es considerada dominante tiene muchas probabilidades de seguir siéndolo en el futuro. Y viceversa, la debilidad de una opinión es un contratiempo para el cambio. Se tiene, así, una tautología como la siguiente: la fortaleza fortalece y la debilidad debilita. La opinión pública es clave para el cambio social: es desde ella que se puede iniciar un proceso de este naturaleza. Y aunque una opinión no gobierne en un momento dado, si es más fuerte y extendida, es decir, es mayoritaria en tanto que opinión, tiene muchas posibilidades de llegar a dominar o gobernar socialmente (de ahí la importancia de trabajar en la opinión pública, como han descubierto las fuerzas políticas).
Lo expuesto implica dos preguntas relacionadas entre sí: Para responder a estas interrogantes Noelle-Neumann plantea diversas investigaciones y experimentos en los que se marca como objetivo, a) analizar la percepción del clima de opinión por parte de la gente; b) examinar la disposición a expresar la propia opinión (mediante el llamado test del tren); y c) realizar un test sobre la amenaza de aislamiento. La autora sabe que el temor al aislamiento es causa fundamental de ese instituto gregario de los humanos. Y más en épocas de transformación, donde se exigen rápidas respuestas a los cambios que se están produciendo. La gente se adapta a "los nuevos tiempos" (tenemos en España el ejemplo de la homosexualidad en los últimos años, por citar un ejemplo). También sabe que el que se fortalezcan unas opiniones en detrimento de otras es debido a una conjunto de factores de índoles social a los que se añade el papel cada vez más influyente de los medios de comunicación. En resumen, las opiniones dominantes y minoritarias se hayan en una relación inversamente proporcional en cuanto al incremento de su valor. Es una dialéctica inescrutable que indica que en la medida que una crece y gana terreno (la mayoritaria), la otra disminuye y retrocede (la minoritaria). Lo percibido como dominante en valores y opiniones se incrementa cada vez más. Y en ello desempeñan un papel decisivo los medios. Y junto a ello la natural tendencia humana a la sociabilidad que hace que llegue a cuestionar sus propios puntos de vista para ajustarlos al dominante por temor al aislamiento y/o rechazo. Es algo parecido a lo que ocurre en la presión de grupo sobre las opiniones de sus componentes pero de manera más extensa y colectiva. Los valores dominantes se imponen sutilmente con la ayuda de los medios de comunicación. Noelle-Neumann define la opinión pública "como aquella que puede ser expresada en público sin riesgo de sanciones". Es decir, la de carácter dominante, la que es capaz de imponer sus puntos de vista y sus posturas a otras opiniones bajo amenaza de aislamiento, en unos casos, o de abandono del apoyo popular a los hombres públicos, en otros. La primera vez que se formuló esta hipótesis fue en unas elecciones alemanas en las que se pretendía explicar el desajuste entre la opinión pública y el modo en que ésta cada vez más tendía a impregnar la sociedad, llegando a ser el clima de opinión imperante paulatinamente. También se comprobó en Estados Unidos y Suecia. Todo parece indicar que la atención a ciertos temas por parte de la prensa termina calando en el tejido social (Wolf menciona casos como la atención a la energía nuclear en Alemania que acabó fortaleciendo el ecologismo y el auge de Los Verdes). En todo caso podemos examinar la formación de la opinión pública a la luz de la dialéctica mayorías silenciosas—minorías ruidosas: ¿quién ejerce mayor influencia? Es importante recalcar que para analizar el papel desempeñado por los medios de comunicación en la formación de la opinión pública se debe recurrir a los planteamientos de la agenda-setting mediante cuestiones del tipo ¿qué temas privilegian o destacan los medios en detrimento de otros? Los medios interviene en la formación y consolidación de opiniones apoyando unas tendencias y silenciando otras. Es decir, ofreciendo las opiniones dominantes, haciendo más visibles las que están ganando crédito o difundiendo aquellas que pueden mantenerse en público sin caer en el aislamiento. Los medios proporcionan la materia prima de las opiniones: representaciones, estereotipos o valores. Todo ello mediante reglas mediáticas claras, como el tratamiento temático (framing) o la repetición de tópicos (facilitan el efecto acumulativo). Para Noelle-Neumann los medios más que anticipar o reflejar la opinión pública son creadores de opinión: su presión desencadena "combatividad, sumisión o silencio". Mediante la función de agenda-setting, los medios proporcionan los ladrillos (Lippmann dixit) para construir la opinión pública mediante sus representaciones, estereotipos y valores. Los medios gozan de un extraordinario poder que les hace inmune a las críticas y generan impotencia en gran parte de la audiencia por la debilidad de los individuos ante tamaño poder. Así pues, la opinión publica posee dos grandes fuentes, una de ellas es la observación directa del entorno y la otra los medios de comunicación. El poder de éstos fue examinado a propósito de las elecciones alemanas por la Noelle-Neumann y su equipo para comprobar su capacidad para conformar la opinión pública mediante el análisis del uso de los atributos de la imagen (ángulos de toma, planos y otros elementos visuales). La espiral del silencio es una teoría muy interesante para explicar el modo en que actúan el ajuste de los individuos a las corrientes mayoritarias, el conformismo social, y el fortalecimiento de esas corrientes. En definitiva, el modo en que actúan el control social y la cohesión con la aportación de los medios de comunicación. Pero deja flecos sueltos y lagunas inexplicadas. Algunas reconocidas por la propia autora. Bien, sabemos que la gente ajusta sus opiniones a las tendencias mayoritarias para evitar sentirse aislados: ¿pero qué ocurre con los innovadores, con aquellos que encabezan ideas novedosas en todos los campos y al principio nadan a contracorriente? Artistas, científicos, pensadores y reformadores sociales han logrado poco a poco imponer sus criterios para que la sociedad cambiara (por ejemplo, reformistas y revolucionarios por los derechos democráticos y sociales, líderes de trabajadores que propiciaron cambios laborales, mujeres que lucharon por el voto femenino o científicos como Galileo, Einstein, Darwin, Freud y otros que revolucionaron el conocimiento). Si se desplaza el polo de atención desde los conformistas a los innovadores, la espiral del silencio deja importantes vacíos. Reconocidos por la propia autora, quien al referirse a los innovadores afirma que "la opinión pública que para otros significa presión hacia la conformidad, es para ellos la palanca del cambio" (1995: 186). Sin embargo, lo que es un aspecto crítico en esta teoría es también su fortaleza en aquellos otros aspectos que pretende explicar. Una buena teoría, como afirmaba Popper, no es la que lo explica todo de un campo, sino la que explica con rigor los objetivos que se propone. En definitiva, la que puede ser objeto de falsabilidad. Las tres teorías hasta ahora citadas sobre efectos a largo plazo guardan una estrecha relación. La hipótesis de cultivo analiza cómo los valores de los medios condicionan la percepción y valoración de la realidad social de los individuos; la agenda-setting expone el modo en que los medios generan los temas y valores que calan en la sociedad y se van haciendo dominantes; y la espiral del silencio explica el modo en que esos valores de los medios se van haciendo cada vez más dominantes y esparciéndose en el tejido social aislando a los minoritarios.
|