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Mass
Communication Research
Los precedentes
de ella se encuentran en la llamada teoría hipodérmica, una visión
de la comunicación de raíz psicologista alimentada por las teorías
behavioristas (conductistas) desde Paulov
a Bandura, pasando por Skinner. Un enfoque teórico que utiliza
procedimientos propios de las ciencias naturales y mantiene una concepción
omnipotente de los medios, entendidos como instrumentos manipuladores de la
conducta humana. Aplican el modelo mecanicista de estímulo-respuesta a los
efectos sobre la audiencia con variantes más o menos elaboradas. Esta
concepción mecanicista del comportamiento se relaciona directamente
con el contexto sociohistórico y cientifista del momento, caracterizado por
la eclosión de los medios y la creencia en sus grandes capacidades para
modificar las acciones humanas. Por consiguiente considera que existen efectos
directos y a corto plazo demostrables sobre los individuos expuestos a
los mensajes mediáticos. Tanto el psicologismo como su modelo mecanicista
sobre los efectos no han desaparecido del todo del marco investigador de la
comunicación y pervive con mayor o menor suerte en las teorías que le
siguieron (Halloran).
En este contexto
desarrollaron sus investigaciones los padres fundadores de Laswell es un
politólogo interesado en la opinión pública y la propaganda política
en un momento de gran efervescencia electoral, con la elección del Roosevelt,
el ascenso del nazismo y el comunismo como fondo y la utilización de la
propaganda electoral y los sondeos de opinión capaces de predecir resultados
electorales. De esta época es el Public Opinión Quaterly, primera
revista sobre comunicación de masas.
En 1948 publica su
famosa ecuación “Quién dice qué por qué canal a quién y con qué efecto”.
Cinco preguntas que proporcionan otras tantas cuestiones de investigación: análisis
de la propiedad o control, análisis de contenido, análisis de los medios o
soportes, análisis de las audiencias y análisis de los efectos. Dos de
ellas han tenido un mayor desarrollo, análisis de contenido y de los
efectos. Ambas poseen un sentido práctico susceptible de utilización
en la persuasión social y política. Influencia en el comportamiento, los
valores, las emociones de los públicos. Todo con vistas a evaluar la eficacia
de las campañas publicitarias y la propaganda. El esquema de Laswell, al ser lineal,
dominado por el emisor y orientado a los efectos, sirvió de
fundamento al llamado modelo de la bala mágica o de la aguja
hipodérmica, que sobre la base del behaviorismo establecía la existencia de
unos efectos fuertes, directos, a corto plazo y uniformes. 2) Hovland se formó como psicólogo experimental y empezó a interesarse por la comunicación y la propaganda política al ser invitado a colaborar en programas de investigación con los militares americanos en la 2ª guerra mundial (interesantes los experimentos sobre el tema de la presentación de puntos de vista en relación a la persuasión: V. Moragas 1985: 67; el abandono del psicologismo resultó evidente tras estos experimentos). Demostró que los efectos de los efectos de los mensajes mediáticos eran más complejos de lo previsto por el modelo de la bala mágica la hacerlos depender de las diferencias individuales, tales como la inteligencia, la actitud, la experiencia personal, etc. Por consiguiente no hay efectos uniformes e inmediatos sino que dependen de otras variables de naturaleza psicológica y personales que los relativizan. 3) Lazarsfeld es sociólogo,
exiliado de algunos encuestados se vieron activados por el material difundido por los medios, lo que significa que tenían una predisposición a votar en un sentido determinado y los medios ejercieron una función activadora y recordatoria, ayudando a que cristalizara; otros electores tenían ya una decisión tomada sobre el voto y esa decisión se vio reforzada por la selección deliberada del material mediático, es decir, los electores orientados hacia un voto seguían masivamente la propaganda de esa orientación; sólo en unos pocos casos la la intención de voto fue
rectificada, por lo que puede decirse que la campaña tuvo un
éxito limitado;
La influencia del contexto
social, es decir, de los factores y relaciones sociales que envuelven
al individuo, se reveló como más decisiva que la influencia mediática.
Tanto las categoría sociales demográficas reconocidas (género, edad, lugar de
residencia, estatus económico, nivel de educación), como otras relativas al
contexto familiar y sociocultural, resultaron más decisivas en la orientación
del voto que las aportaciones de la campaña de los medios. Con este trabajo
se plantea en sus primeros términos las bases de la “ley de exposición
selectiva”, que concluye con la modesta aportación de los medios para
convertir a sujetos orientados. Pronto encontraron que hay personas
que ejercen una función de líder y cuyo papel en la comunidad y en los
grupos sociales es más determinante que la de los medios. Se perfilará así su
teoría de “comunicación en dos etapas”, desarrollada por Lazarsfeld,
junto Katz, en 1955. Esta teoría especifica que hay personas que
ejercen de mediadores entre los medios y las masas por su posición de líderes
sociales, de modo que la posible influencia de los medios se ve mediatizada
por ellas. De esto modo, lo que fluye de los medios pasa en una primera
etapa a los lideres de opinión y después, en un segundo momento, a las masas
menos informadas. Esto significa el final del esquema conductista por
cuanto los mensajes no se dirigen a individuos atomizados, aislados, sino
integrados en grupos sociales en los que se dinamiza ese posible
efecto. En síntesis, a) los individuos durante una campaña electoral se caracterizan
por una exposición selectiva a los mensajes que no difieren de sus
opiniones previas; b) se memorizan mejor los mensajes que mejor se
adaptan a lo que los individuos piensan; y c) en algunos mensajes era
modificado, e incluso invertido, el significado para acomodarlo a las
opiniones previas, a las expectativas personales. Por tanto, el mensaje
persuasivo servía para reforzar las orientaciones preexistentes más
que para modificarla. Esta orientación se configura por el contexto social
del individuo, por sus variables socioculturales (familia, amigos,
trabajo, cultura, etc). Esto significa que la influencia de lo no-mediático
es más decisiva que la de lo mediático.
Los medios actúan como
factores de refuerzo de opiniones y de orientaciones preexistentes.
Poseen un valor de pequeñas modificaciones de opiniones en casos muy
concretos, en circunstancias favorables y con la mediación del líder de
opinión. La idea de una persuasión de masas queda definitivamente
abandonada.
Bajo la influencia de
otro importante miembro de Pero los líderes de opinión
y la corriente comunicativa en dos niveles es una de las modalidades
de la formación de opinión pública que forma parte del conjunto de
interacciones sociales en las que se integran los individuos. Porque “los
efectos de los media sólo son comprensibles a partir del análisis de las
interacciones recíprocas entre los destinatarios”. Los efectos de los
media son parte de un proceso más complejo que es la influencia personal.
De este modo se ha producido tanto un alejamiento como una inversión de la
visión de la teoría hipodérmica: entre estímulo y respuesta se sitúan un
conjunto de factores contextuales y dinámicas de influencia personal que
incluyen desde la personalidad del destinatario a variables sociodemográficas
de distinto nivel. Se puede hablar tanto de efectos limitados como de
refuerzo, pues la influencia personal y las relaciones intersubjetivas
son más eficaces que lo que deriva de los media. Los posibles efectos
quedan diluidos en la vida del grupo social. “La adquisición fundamental
de esta teoría…no se refiere tanto a la limitación de los efectos como a la
radicación completa y total de los procesos comunicativos de masas en marcos
sociales muy complejos en los que actúan incensantemente variables
económicas, sociológicas y psicológicas”.
Estamos ante un viraje
decisivo en el estudio de los efectos de la comunicación de masas, dejando
paso la perspectiva psicologista a una sociología de la comunicación.
El individuo no reacciona de modo aislado ante los mensajes de un medio sino
que reacciona y actúa con otros. El estudio de los efectos de lo medios
debe serlo de las relaciones y normas socioculturales. Más que de
persuasión hay que hablar de influencia y bajo unas condiciones y
dependiendo de un contexto sociocultural dado. La importancia del contexto
social, los efectos limitados, la influencia mediatica
relativizada por la influencia personal son logros de su
planteamiento. En conclusión, es la red de relaciones sociales, y no
los mecanismos psicológicos, el ambiente en el que conocer los posibles
efectos de los medios (sociología de los efectos). Lazarsfeld y Merton contribuyen al
funcionalismo social de los medios. Hablan de funciones de los medios. A
las funciones de control social, información, y cohesión de Laswell añaden la
de entretenimiento. La idea funcionalista de las relaciones todo-partes
es el marco teórico en el que se desenvuelven. El funcionalismo biologista o
de sistemas de Bertalanffy y la antropología de Malinowsky y Radcliffe-Brown
contribuyen al desarrollo teórico funcionalista que alimenta las ideas de
Merton.
4) Lewin, psicólogo de Como resumen de las
investigaciones funcionalistas de
Sus críticos reprochan
a Lazarsfeld. su excesivo cuantitativismo y la sumisión al mundo empresarial.
De ahí que se calificara a la investigación efectuada en el seno de |